La innovación es la conversión de Conocimiento en
nuevos o mejores productos, procesos y servicios para su
introducción exitosa en el mercado o en el proceso productivo.
El agente económico responsable de la introducción de innovaciones
en el mercado es la empresa, por lo tanto, la
innovación es un proceso fundamentalmente empresarial y todo sistema
de innovación debe gravitar entorno a las empresas y sus profesionales.
Las empresas detectan con gran flexibilidad y eficacia las
necesidades del mercado, pero necesitan apoyos para la incorporación
de la innovación tecnológica, ya que el desconocimiento sobre cómo
llevar esos procesos a la práctica y la carencia de recursos, tanto
materiales y financieros como humanos, dificultan acometer y
materializar sus iniciativas.
Las entidades y organismos locales suponen un
importante recurso para las empresas, como motores de la cultura de
la innovación y la tecnología, facilitadores de los procesos de
transferencia e intercambio de conocimientos y vehículo transmisor a
todo el conjunto empresarial.